Jornada Mundial en solidaridad con la revolución bolivariana y los migrantes venezolanos
LA INTERNACIONAL ANTIFASCISTA CAPÍTULO BOLIVIA
El 16 de marzo del año en curso, 238 venezolanos fueron deportados por el gobierno de Estados Unidos como mecanismo adoptado por el actual mandatario estadounidense, el fascista de Donald Trump y, sin mediar proceso alguno fueron llevados al Centro de Confinamiento del Terrorismo (CECOT) prisión de máxima seguridad en Tecoluca, El Salvador, donde son sometidos a tratos inhumanos y crueles.
Estos ciudadanos del mundo, atrapados en la calle, en los centros de trabajo o domicilios fueron y son expulsados a los países de origen de forma y uso de grilletes y otros mecanismos denigrantes, sin ninguna información o notificación previa lo que generó la lógica protesta de sus gobiernos.
Pero aún más, y de la misma manera como se comportará los EEUU en las invasiones a Irak, Afganistán y otros países del Medio Oriente que crearon prisiones en otros países e incluso en alta mar, sin ningún derecho al debido proceso; hoy la deportación de los migrantes tiene las mismas características, se los traslada a centros de concentración, que lastimosamente están en un país hermano, de históricas luchas revolucionarias, pero cuyo presidente, Nayib Bukele, se jacta de haber destruido a las bandas criminales mediante el encarcelamiento de cuanta persona considere delincuente, sin mediar ningún tipo de proceso judicial y administrativo, aún más si es joven y de procedencia popular, que muestre el rechazo a las medidas y formas de gobierno de este gobernante.
En El Salvador, la construcción de cárceles que funcionan como campos de concentración, donde seres humanos son tratados con crueldad, no solo es una violación de los Derechos Humanos, sino que es una confesión descarada del fascismo que busca regenerarse en nuestra era.
Estas prácticas recuerdan los horrores del régimen nazi de Hitler y al Plan Condor, y son una afrenta a la dignidad humana y un intento de normalizar la degradación y deshumanización.
Los migrantes venezolanos fueron acusados indiscriminadamente de pertenecer al “Tren de Aragua”, solo por ser venezolanos, y deportados sin derecho a defensa pese a que la justicia estadounidense vetó estas deportaciones.
Para justificar esta aberrante violación de derechos humanos y burlar el veto judicial, el secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, anunció la deportación de los venezolanos a El Salvador justificando la decisión en la Ley de “Enemigos Extranjeros”, una normativa creada en 1798 durante un contexto de guerra
Los ciudadanos venezolanos deportados son víctimas de estas políticas deshumanizantes y crueles de Trump y de Bukele que han convertido a El Salvador en una Guantánamo centroamericana porque generará beneficios económicos para el gobierno fascista salvadoreño, el cual recibirá 6 millones de dólares por año por la estadía de los venezolanos, según el propio Bukele; es decir, la tortura y la violación de derechos humanos resultan un negocio lucrativo.
La historia nos ha enseñado que el silencio frente al fascismo es complicidad, por lo que la Internacional Antifascista Capítulo Bolivia se suma a la Jornada Mundial en solidaridad con la revolución bolivariana y los migrantes venezolanos que se llevará a cabo este martes, 25 de marzo, a Hrs. 17:00, en La Paz.
Con ese fin los miembros de la Internacional Antifascista Capítulo Bolivia marcharemos desde la plaza Santa Isabel la católica de La Paz, hacia la embajada de los Estados Unidos, en la Av. Arce, zona de San Jorge, para denunciar estas injusticias perpetradas por las políticas fascistas de Trump y Bukele; y para defender la dignidad de los migrantes en general y en particular de los hermanos venezolanos.
El pueblo boliviano no permitirá que se normalice la crueldad y la deshumanización en contra de los migrantes latinoamericanos, que en esta oportunidad es contra los hermanos venezolanos, que por el solo hecho de pertenecer a esta nación, la actitud del gobierno de Trump es mucho más cruel.
INTERNACIONAL ANTIFASCISTA
CAPÍTULO BOLIVIA
La Paz, 24 de marzo de 2025